De honor y espadas, así es la esgrima, cuya práctica —que se remonta a la Edad Media y popularizada por los mosqueteros— logró cautivar a Camila Saavedra hace cuatro años. La estudiante novata del IP Británico compite a nivel universitario en representación de la institución y en lo que va del 2019 ha logrado posicionarse en el tercer lugar del codiciado podio.

Cuando se pone su careta y empuña a Yei Santo —su espada, bautizada así en honor a sus abuelas—, Camila se entrega al alto rendimiento y concentración que demanda este deporte. Es una joven valiente, hiperactiva y decidida, que agradece el constante apoyo del IP. “Han estado pendientes cada vez que hay competencias, eso es importante… es muy alentador”, manifestó.

Además, el instituto queda cerca de la Federación Chilena de Esgrima, por lo que compatibilizar clases con entrenamiento —los cuales son tres días a la semana y duran cinco horas—, no ha sido problema. “He podido dedicarle todo el tiempo que quiero a entrenar y eso igual es gracias al IP, a sus horarios”, aclaró Camila.

Por lo pronto, la esgrimista se prepara para sus próximas competencias, donde lo dará todo para representar a su casa de estudios. Este 11 de agosto deberá pelear para subir de posición o mantenerse dentro del podio.

En cuanto a otros desafíos, su sueño es convertirse en árbitro internacional de esgrima y este año dará el paso con el primer curso. “Quiero abrirme a esto que me apasiona tanto y complementarlo con mi carrera. Me gustaría ser parte de los sudamericanos”, fueron sus palabras.

Para Camila esta es una etapa importante, llena de cambios, ya que luego de cursar un bachillerato y la carrera de nutrición en otras universidades, por fin se siente en el camino correcto. “Me gusta mucho mi paso por el IP y sé que esta era la carrera que debí haber elegido”.