El profesor Cristián González junto a Soledad, Javiera, Fernanda, Felipe, Karla e Ignacia tienen algo en común: se reúnen los jueves a las 14:30 hrs. en la sala 314 del IP Británico para comentar en conjunto un libro, o una serie de poemas, que han escogido y leído previamente.

El club de lectura surgió de manera espontánea, como nacen todos los clubes, a raíz de un amor por los libros y el deseo intrínseco de compartirlo —porque las cosas buenas se comparten— y porque siempre alguien encontrará un libro que no sabía que buscaba.

Lo cierto es que tiene perfecto sentido que el IP cuente con uno, en especial porque es una práctica con aire anglosajón: los clubes de lectura fueron creados por las editoriales inglesas y norteamericanas (tal vez con el fin de vender títulos, a través del boca a boca).

Lo cierto es que en una hora no hay análisis incorrectos ni debates infundados, la literatura es subjetiva y así como todos pueden coincidir en que Daddy de Sylvia Plath es desbordante, otros pueden tardar en reparar que The Rime of the Ancient Mariner tiene un ritmo que intenta imitar el vaivén del mar.

Libro y libre tienen la misma raíz en latín: liber. Tal vez por eso lectura y libertad son pasiones que están destinadas a encontrarse en este club, que partió el año pasado gracias a dos estudiantes y un profesor. La invitación es a unirse a la conversación cada dos semanas, atreverse a sugerir géneros y crear comunidad en torno al libro. Puedes escribirles a readingclubipcbc@gmail.com